1981-2000

La década de los 80 es, sin duda, sinónimo de gloria para el mundo americanista, el equipo dominó por completo la liga mexicana y obtuvo resultados importantes a nivel internacional.
Emilio Diez Barroso encabezó la directiva y trajo algunos cambios como nuevo apodo (Águilas), nuevo himno, nuevo uniforme y por supuesto nuevos jugadores que más adelante se convertirían en leyendas como Cristobal Ortega, Alfredo Tena, Daniel Brailovsky, Luis Roberto Alves “Zaguinho”, Antonio Carlos Santos, Vinicio Bravo, Hector Miguel Zelada, Juan Hernández, entre otros, mientras que en la dirección técnica destacaron Carlos Reinoso, Miguel Angel “Zurdo” López y Jorge Vieira.
El club se adueñó de un tricampeonato (incluída una final contra Chivas en 1984) y un bicampeonato en la liga, además de dos campeón de campeones y una copa de campeones y subcampeones de la Concacaf.
En contraste con aquella época, llegó la década de los 90, en la que no se consiguieron títulos de liga y el nivel de juego no cumplió con las espectativas de los aficionados, a pesar de haber conquistado dos copas de campeones y subcampeones de la Concacaf y una copa interamericana.
La afición americanista recuerda con nostalgia el equipo dirigido por el holandés Leo Beenhakker que mostró un estilo de juego espectacular que sin embargo no logró capitalizarlo en un campeonato.
Las rivalidades con Chivas, Cruz Azul y Pumas crecieron enormemente como consecuencia de varias finales disputadas entre el América y estos equipos.
La última década del siglo XX, a pesar de la sequía de campeonatos, trajo consigo el surgimiento de nuevos ídolos para los aficionados de las Águilas como Francois Oman Biyik, Germán Villa, Raúl Gutiérrez, Raúl Rodrigo Lara, Isaac Terrazas y por encima de todo, Cuauhtémoc Blanco.




